domingo 4 de octubre de 2009

Mercedes Sosa nació en un casette


Hoy partió una grande. Mercedes Sosa significa, para mi, evocar parte de mi infancia. Ella se mezclaba junto con otros artistas para darle sonido a mi hogar en muchas mañanas de fin de semana. Imposible olvidar su potente voz y su magna imagen en la portada de los casettes. La letra de sus canciones las he estado descifrando con el tiempo. Siempre tiene un buen consejo que susurrar al oído. Siempre empuja a querer lo de uno. Aquí los dejo con un texto de Julio Mateus que resume en gran parte el sentir de gente de nuestra edad. Gracias.

Mercedes Sosa nació en un casette
Por Julio Mateus



Tengo el recuerdo nítido de un casette Phillips, de apariencia gris y letras azules, que era el inacabable soundtrack de las jornadas sabatinas de limpieza en mi casa. Mi madre lo ponía en la sala, con el volumen disputando el odioso ruido de la aspiradora.

Tengo el recuerdo indeleble de haberlo “robado” un día, para rescatarlo. De haber sustraído esa cinta de su hábitat riguroso y de haberla instalado en mi propio equipo de sonido (cuya expropiación fue uno de mis primeros hitos de independencia). Desde entonces y sin proponérmelo, inicié un inmenso proceso que dura hasta hoy: lleno de música, de política, de preguntas.

Tengo el recuerdo infinito de una canción cuya melodía me pareció extrañísima: soy pan, soy pan, soy más. La escuchaba una y otra vez, a escondidas, tratando de imitar los sonidos en el piano que me esforzaba por tocar y de entender las palabras que decía.

Tengo el recuerdo de partir seguido con la guitarra en ristre, a las primeras reuniones escolares y luego universitarias donde cantábamos la música de “nuestros padres”. Una música sellada como “de protesta”. De una protesta que, sin explicarnos muy bien, entendíamos también como nuestra, en una adolescencia llena de bombas, injusticia, autogolpes; de más música, política y nuevas y más complejas preguntas.

Me encantaban Serrat, Jara, Yupanqui, Silvio… pero nunca nadie ni nada como Mercedes Sosa, que acaba de morir. Era mi ídolo. El bizarro eclecticismo musical que profeso siempre se eclipsaba ante la voz tierna/dura, ronca/sedosa, profunda y auténtica de Mercedes Sosa. Si esa música que escuchábamos era de izquierda, entonces nosotros queríamos ser de izquierda también. Hoy siento que su música tiene un sentido más profundo que lateral.

Aún guardo ese cassette Phillips en una caja de tesoros, pero no tengo dónde poner play. He sacado, para limpiar con un paño húmedo, todos sus discos. No he dejado de escucharla desde que supe que estaba en la puerta de la vida terrena. Quiero que los hijos que algún día tendré puedan conocer su música, puedan hacer política como prefieran y que se inunden de más preguntas que de certezas. Que se indignen, como yo me indigno, ante las cosas injustas. Y que se inquieten, como yo me inquieto, ante la muerte.

La voz de Mercedes Sosa seguirá sonando en el aire y en silencio, hasta que quienes seguimos podamos resolver cómo terminar con las diferencias, las fronteras y las injusticias. Sus letras seguirán doliéndonos en cada niño pidiendo limosna en una esquina y callando con fuerza las discusiones absurdas de quienes esconden sus limitaciones en la violencia, la guerra y el autoritarismo.

Nos queda con su recuerdo una inmensa advertencia de que no todos estamos mejor. Y una inigualable oportunidad para agradecer a la vida, llena de razones para vivir. Para ofrecer el corazón. Para ser parte del aire. Para considerar que el tiempo es veloz y que con los años todo cambia. Que aunque nos empecemos a quedar solos, todavía cantamos, con corazón de estudiantes y como pájaros libres, una zamba para no morir. Para cantar con todos sin dejar que adentro algo se muera.



sábado 3 de octubre de 2009

No hay tiempo para bajar el ritmo


Kofi A. Annan, Amartya Sen y Michel Camdessus

PITTSBURGH – Hace casi seis meses, en un momento de gran alarma por la crisis económica y financiera mundial, los líderes del G-20 se reunieron en una cumbre histórica en Londres. Sus compromisos colectivos para estimular, regular y reestructurar la actividad económica global ayudaron a calmar los nervios en todo el mundo.

Muchos de los problemas que dieron lugar a la cumbre de Londres siguen siendo una realidad. Puede ser que los niveles de ansiedad hayan disminuido entre los altos directivos y en los mercados de valores, pero continúa el drama diario por la supervivencia. En efecto, para muchas personas se ha profundizado, en los pueblos y en las calles de los países menos desarrollados del mundo -en particular en África.

Las Naciones Unidas y el Banco Mundial prevén que los efectos directos e indirectos de la crisis económica se sentirán durante mucho tiempo en los países en desarrollo. Los empleos han desaparecido, los ingresos y las oportunidades se han perdido. Decenas de millones de personas se han sumado a los millones de individuos que actualmente viven por debajo de la línea de pobreza, dando marcha atrás a los avances logrados con miras a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio del mundo.

En la reunión del G-20 de Londres se reconoció que no se debía castigar a los países y pueblos más pobres del mundo por una crisis de la que no eran culpables. Con esto en mente, los líderes del G-20 establecieron una ambiciosa agenda para preparar una respuesta incluyente y de gran alcance. Si no se quiere que la cumbre de Pittsburg se convierta en el anticlímax de la creciente importancia del G-20 como foro para las acciones decisivas, se debe mantener el impulso generado. Hay cuatro asuntos que ofrecen la oportunidad de hacerlo.

Primero, los líderes del G-20 necesitan cumplir los compromisos que han asumido con respecto a un Plan Global de Recuperación y Reforma. Al reconocer “su responsabilidad colectiva de mitigar el impacto social de la crisis y minimizar los daños a largo plazo al potencial global”, el grupo ahora necesita revisar cuánto apoyo ha llegado o se ha puesto a disposición de los países en desarrollo.

Hay algunas señales alentadoras. Por ejemplo, en julio, el FMI de modo encomiable anunció un incremento considerable en los préstamos en condiciones favorables a los países menos desarrollados. A muchos de ellos, incluidos Etiopía, Malawi y Sudáfrica, ya se les han asignado derechos especiales de giro (DEG) para ayudarles a afrontar la crisis económica. Sin embargo, algunos países vulnerables todavía están luchando para financiar las inversiones anticíclicas y ampliar la protección de los servicios sociales. Eso plantea preguntas sobre la severidad de los criterios de elegibilidad y modelos de asignación del Banco Mundial que pueden impedir que llegue el apoyo a los más necesitados.

Esto pone de relieve los argumentos en favor de una segunda área de acción –la de garantizar que los países en desarrollo, incluidos los menos adelantados, tengan más influencia en las instituciones financieras globales, y fortalecer los organismos regionales como el Banco Africano de Desarrollo. Una arquitectura global más equitativa y justa significa no sólo dar un mayor peso a las economías emergentes. También significa la inclusión sistemática de otros países en desarrollo.

Las instituciones de Bretton Woods, como el Banco Mundial y el FMI, reconocen ellas mismas que al hacerse más incluyentes tendrán más importancia ante la realidad y diversidad de la comunidad global de hoy, y serán más eficaces como vehículos para abordar la adaptación al cambio climático y la reducción de la pobreza. Pero el ritmo de los cambios necesita acelerarse para garantizar que el FMI en particular sea capaz de adaptarse a los desafíos posteriores a la crisis.

Esto exige una ampliación del mandato de supervisión del FMI más allá de las políticas monetarias y macroeconómicas a fin de que pueda hacer frente a cuestiones reglamentarias y financieras más extensas. Ello significa el establecimiento de un consejo político de muy alto nivel que tome decisiones estratégicas cruciales para la estabilidad global. También requiere reformar el sistema de votación para garantizar que las decisiones cuenten con el apoyo de la mayoría de los miembros.

Las reformas estructurales e institucionales tienen que complementarse con un tercer logro: acordar una agenda para tratar la variedad de reglas comerciales parciales, los programas de subsidios obesos, las reglas de propiedad intelectual y otras formas de distorsión de los mercados que ponen en grave desventaja al mundo en desarrollo. Aquí, el G-20 podría desempeñar un papel particularmente constructivo, especialmente en lo que se refiere a la reactivación de la Ronda de Doha de negociaciones comerciales, la reducción de los derechos, aranceles y cuotas aplicados a las exportaciones de los países menos adelantados, y la eliminación gradual de los subsidios internos.

Por último, el G-20 también podría ayudar a fortalecer el impulso en el tema del cambio climático. Sus miembros representan la enorme mayoría de las emisiones globales de gases de efecto invernadero; un acuerdo entre ellos en Pittsburg sería un gran avance para garantizar que la Conferencia Internacional para el Cambio Climático que se celebrará en diciembre en Copenhague vaya más allá de las palabras.

Se necesita avanzar en el establecimiento de objetivos de reducción de emisiones de gas y un intercambio más amplio del conocimiento y la tecnología. También tenemos que encontrar una forma de ofrecer fondos para la adaptación y la mitigación – a fin de proteger a las personas del impacto del cambio climático y permitir que las economías crezcan al tiempo que mantienen bajos niveles de contaminación- mientras prevenimos el proteccionismo comercial en nombre de la mitigación del cambio climático.

Los retos de nuestro tiempo son numerosos, complejos y están entrecruzados. En Londres, el G-20 se mostró atento a las preocupaciones y a las circunstancias especiales del mundo en desarrollo, lo que dio como resultado reflexiones profundas. Los escépticos temen que ahora que se percibe, con o sin razón, que el riesgo financiero colectivo es controlable, de la cumbre de Pittsburg surgirá un compromiso débil que reflejará más los intereses nacionales divergentes que un sentimiento de urgencia por hacer frente al cambio climático, la pobreza crónica y la ineficaz gobernanza mundial. Los líderes del G-20 deben otra vez manejar presiones internas difíciles, superar agendas miopes y resistir las tentaciones populistas- y probar a los escépticos que están equivocados.

Publicado en Project-Syndicate http://www.project-syndicate.org/

domingo 27 de septiembre de 2009

Egotrips


El otro día leía un articulo del blog Economía de los mil demonios en el cual se hablaba sobre el nuevo video de Hernando de Soto en el cual habla de "El misterio del Capital de los indígenas amazónicos". Me pareció chistoso que Rothgiesser lo llamara "documental/EGOTRIP". En efecto se puede inferir que de Soto hizo dicho video por mera publicidad (elecciones ?? / el nobel ??) ya que no dice nada nuevo. Vuelve a repetir por enécima vez el mismo rollo de la titulación y la propiedad privada como motor del desarrollo y cómo el cambio de la "economía informal" a la "formal" puede generar cambios positivos en los que lo hacen. Obviamente ahora la variante es el hecho de que habla de los indígenas amazónicos y no de los habitantes urbano-marginales de las ciudades de la costa peruana. Vaya cambio. Es como aquellos autores que buscan sacar una nueva edición de un libro agregando algún capitulo que dice lo mismo que el resto del libro.


Otro de los grandes Egotrips del momento es la aventurilla del Oliver Stone en nuestro barrio, "Al sur de la frontera", en la cual se muestran a varios presidentes de la región hablando sobre el cambio social que están generando en sus países. Obviamente, en este video no podía dejar de estar Huguito Chavez, quién no conforme con sus programas record de duración, tenía que estar en la pantalla grande. A él no solo le ha bastado con salir a publicitarlo dentro de Venezuela. Nooooooo. Él tiene que mostrarle al mundo que es una gran persona de enorme corazón que no mataría ni a una mosca. En esta linea fue al festival de cine de Venecia para acompañar a Stone y hablar con la prensa y, por su puesto, codearse con renombrados artistas de su nivel.



No satisfecho con dicho viaje esta última semana, aprovechando su estadía en Nueva York fue a la proyección del film para nuevamente tirarse flores encima. Comenta que inclusive, luego de la proyección, se le acercó una viejita la cual le dijo "Señor Chavez, yo pensé que Ud. era un hombre malo, pero estaba totalmente equivocada". Ja. Posteriormente, con el ego por encima de donde normalmente lo tiene, aparecio en la Asamblea General de las Naciones Unidas para dar su clásico discurso de todos los años. A diferencia de la anterior ocasión fue suave con el presidente norteamericano de turno y dijo que ya no olia a azufre en el estrado oficial. Más que un discurso, parecía que Chavez estaba parado en la puerta de su casa conversando con algunos amigos del barrio; lanzando bromas y conversando con algunos de ellos en varias ocasiones.


No hay como un Egotrip para estar sobre las nubes, aunque sea un momento. Recomendado para ególatras o gente con baja autoestima.

PD: Algo que siempre me pregunto, ¿Por qué Alan nunca va a la ONU a dar los discursos que el resto de presidentes sudamericanos normalmente dan?. Él no brilla por ser la persona más humilde del país y con un escaparate como ese se me hace raro que no quiera acudir. ¿Alguien tiene idea de por qué?

martes 4 de agosto de 2009

La que se está comiendo Pastor

Ayer y hoy, nuestro flamante ministro de justicia, Aurelio Pastor, ha sido el encargado de presentar ante el Comité para la eliminación de la discriminación racial de la ONU. los informes peruanos del tema. Aquí un video de su primera intervención.



Lo que no se ha mostrado en el video es lo que viene luego, ya que esta solo es la presentación e introducción del documento presentado por el Perú para ver los avances de nuestro Estado en la materia de discriminación. El señor Francisco Cali Tzay, encargado de evaluar el informe peruano, arrancó con una serie de críticas. La primer de ellas fue el contrastar la posición de Pastor con respecto a otras fuentes de información no-gubernamentales, quienes en más de una ocasión mencionan la palabra genocidio. Además, siguen temas como la falta de legislación en algunos temas puntuales sobre discriminación, la falta de políticas públicas claras en el rubro, conflictos sociales en la sierra y selva, entre muchos otros los cuales ya sabemos nosotros hasta el hartazgo.

No obstante, esto no fue la única crítica que recibió nuestro ministro. Luego de ello vinieron informes de ONG's sobre el tema de discriminación, con especial trato al tema de Bagua y los conflictos sociales de los últimos años. Si bien luego de ello Pastor tuvo tiempo de esbozar una defensa al respecto se encontró con el siguiente cuestionario, presentado por la presidenta del comité. Supuestamente está respondiendo dichas preguntas hoy (ya debe haberlo hecho a primera hora de Ginebra). A ver si nos cuelga el video para ver lo que dijo.



PD: Aquí el comunicado de prensa de hoy a primera hora de la ONU sobre la intervención de Mr. Pastor

miércoles 29 de julio de 2009

¿Estamos invadiendo Chile?


Acabo de regresar de Arica y mientras viajaba a Tacna iba leyendo "El Mercurio" de hoy. Dentro de su sección de economía y negocios, la principal noticia informa que el grupo peruano Brescia se ha convertido en el principal alctor de la industria cementera del país sureño con una compra de $555 millones.

Usualmente cuando se publican este tipo de noticias aquí existen dos bandos. Aquellos que ven con buenos ojos la inversión extranjera, sea chilena o de otra nacionalidad, y existen los que denuncian la invasión del capital extranjero dentro del país. Sin embargo, a pesar de ambas posiciones, normalmente la primera nunca es muy efusiva, mientras que la segunda puede llegar a ser extremadamente chauvinista (basta recordar alguna tapa de ciertos periodicuchos). Lo que me sorprende es que El Mercurio es extremadamente amigable, desde nuestra perspectiva, hacia este tipo de inversiones. En más de una ocasión saludan esta incursión del grupo Brescia en el mercado chileno y esperan que sea el primer paso de un gran número de inversiones peruanas en Chile.

Obviamente es imposible hacer un buen análisis de la situación basados solo en un una noticia, sin embargo lo único que trato de hacer es resaltar, en primer lugar, el gran paso de Brescia en Chile y, en segundo lugar, la reacción del principal diario chileno al respecto.